Propone que lo paguen las empresas que en 2022 hayan obtenido una ganancia neta imponible o una ganancia contable superior a 1.000 millones de pesos y que el importe de su ganancia sea más del 10% de sus ingresos. Además el margen de ganancia del 2022 debe haber aumentado por lo menos 20% con respecto al margen de ganancia de 2021.

La alícuota sería del 15% y se aplicaría sobre el aumento de la ganancia de 2022 respecto de la ganancia de 2021